La página de Camilo Guevara Serafíni
Por Camilo Guevara Serafíni
Al despertar- estrictamente era parte del primer sueño químico- sintió el cuerno del unicornio punzarle el dedo pulgar de la mano derecha y si supo entonces que por esto no sufriría mas de ninguna enfermedad. Había mucha lavanda en un bosque de árboles rectos. La crin del unicornio era sostenida por el ángel y en cuando Rodolfo los miro, la bestia alzo su cabeza como un cisne hacia Dios.
Sin hablar el ángel le hizo saber que había triunfado- pese a romper todos los protocolos de investigación- él era la prueba que le faltaba, la inyección verde funcionaba y durante 20 minutos él estaría en el paraíso. Luego el ángel tomo su mano y lo hizo volar por sobre el bosque y lo llevó a una quinta donde los árboles frutales mas variados formaban un exquisito lugar. También estaba el manzano. Y el ángel le señalo una vez más la prohibición. Por fin miro hacia las alturas. El era ligeramente más grande que Rodolfo, lo que le hizo pensar que seria su guía ideal.
El unicornio apareció un instante y como apretado por fuerzas inimaginables partió y Rodolfo supo que la bestia iría junto a su cuerpo que yacía en el sofá del estudio. Donde clarisa y Rubén estaban asustados midiendo los signos vitales de Rodolfo. Ellos contaron luego que esa bestia hermosa, era un killina, les hizo sentir tranquilidad absoluta, aunque no lo vieron aún, solo lo presintieron en el ambiente. Por nada el doctor debía ser molestado.
Del cielo una luz brillante y ovnicomprensiva bajo iluminando todos los frutos de la quinta. Rodolfo supo que lo mejor de su sueño estaba por llegar. El ángel sin soltar aún la mano del doctor Ramírez subió por la luz como un salmón que trepa contra corriente. Nada hasta ese entonces le dio tanta emoción al doctor Rodolfo Ramírez.
Al llegar todo era hermoso. Columnas de oro puro sostenían el techo que también brillaba como esa luz. Entraron sigilosamente y junto a su abuelo muerto en la Guerra de la Unión estaba de nuevo el killina. Sabiendo que guarda el secreto de la segunda venida del Cristo. De cuando y como se daría, la bestia tenia “la llave”.
Las palabras del nono fueron las primeras que hoyo en su sueño. “Ahora veras a la Trinidad” dijo y luego se fue jugando con el unicornio.
Pasaron por una puerta de alerce y allí estaban: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La sagrada Virgen los miraba tranquila desde un costado. Incontables ángeles volaban a su alrededor. Fue entonces que Dios le dijo a Rodolfo: “Hijo amado lo lograste, ahora debes hacer que tu legado prepare a todos para la Parusía”.
La gracia era inconmensurable. Rodolfo solo atino a decir: “pues entonces el arcángel Gabriel me ordeno lo correcto”. La Virgen Maria tomó la otra mano de Rodolfo y como si la besara con sus palabras le dijo “ahora debes volver y comienza tu misión”.
Fue el Arcángel Gabriel quien fue el encargado de devolverlo al bosque de árboles rectos y lavanda donde viera por primera vez el paraíso. “Como ya sabes esta experiencia es única e individual y cualquier intento por repetirla traerá no mas que desanimo” “sos Rodolfo muy bien amado, intenta preparar a cuantos puedas para la Segunda Venida del Salvador”. Y Rodolfo despertó con una paz jamás hallada y una sonrisa de gracia divina en su rostro, Según lo relataron Clarisa y Rubén.
Todo comenzó en el 2020. Las investigaciones del doctor Rodolfo Ramírez y su equipo eran mantenidas por la comunidad internacional como una rareza y el gobierno mundial había quitado su apoyo al proyecto desde que este se había declarado confesional. La federación se hallaba en problemas desde que los rebeldes intensificaron sus atentados. Por otro lado el gas de la muerte doblegaba la fe en todo el planeta. Volvía a la gente irascible y los mataba poco a poco.
Principalmente el “proyecto paraíso” comenzó investigando la esencia humana y la de la tierra como un ser vivo más. Pues de barro fuimos hechos.
Cuando se acercaron lo suficiente a Dios y este fue una comprobación biológica de la semejanza humana con la divinidad, el arcángel Gabriel se le apareció a Rodolfo para darle la formula de la inyección verde. Angélica, Maria, opio, coca, albaca y otras cosas contenía. Lo esencial estaba en el análisis de sangre original, el cual “proyecto paraíso” realizaría a cada individuo para aplicarle la inyección que le suministraría el sueño de 20 minutos y su visita al paraíso.
Todo aquel iniciado en la experiencia no tendría duda alguna de la Segunda Venida de Cristo, que ya se encontraba cercana. El arcángel Gabriel le aclaro a Rodolfo que esta sustancia no podía ser adictiva pues segundos intentos causarían desanimo y desesperanza. Es decir que esta era una experiencia de una vez y para siempre.
Argentina debía ser el comienzo pero todo el mundo seria su beneficiario. Además la inyección curaba al paciente de toda afección, sobre todo de cualquier mal que el gas de la muerte pudiera haber causado. Interminables gripes asolaban al planeta y morían de a millones. Y eso solo porque los rebeldes no aceptaban el poder de la Unión. Ellos mismos morían como ratas por su invento de guerra química que diezmaba a la humanidad. Desde la guerra de la Unión en el 2015 no tenían territorio, entonces se habían volcado al terrorismo y mantenían a todos intoxicados con el gas de la muerte.
Todo comenzó bien, el proyecto paraíso se hizo publico y muchos parecieron estar dispuestos a tener la experiencia. La técnica no era cara, consistía en un análisis de sangre y la preparación del ADN originario con las sustancias, que si eran caras. El proyecto paraíso no logro el apoyo de la Unión. Y una carrera internacional por hacer fraudulento el cocktail de sustancias termino por desbarrancar todo. O casi todo. Fue así que Rodolfo y su equipo pasaron a la clandestinidad. Y así fue también que los insumos resultaron mas caros y difíciles de conseguir. Pocos tuvieron la suerte de tener la formula sagrada en sus venas, muchos se drogaban con lo poco que sabían, pero sin alcanzar los objetivos del “Proyecto paraíso”. Como el monopolio de la formula lo guardaban el doctor Rodolfo Ramírez y su equipo no hubo segundas desestimantes experiencias, al principio.
Al fin, las cosas marchaban con honradez y con solo decir el credo podías ser parte de la humanidad elegida.
El estudio debió mudarse a un sótano de Córdoba. La capital federal estaba muy contaminada y la policía perseguía todo cultivo.
La aureola teletransportadora se abrió en el cielo y rodaba como una nube perfecta. Al rato cayo el vehículo de la guardia, ya no estaban allí, Córdoba había sido una buena idea. La guardia solo encontró la estancia fuera de Capital federal pero ninguna pista del estudio del doctor Rodolfo Ramírez. A partir de ahora debían cuidarse de los terroristas y de la guardia policial del gobierno de la Unión, la policía en Córdoba no era ya problema, estaban preocupados por los inmensos problemas sanitarios provocados por el gas de la muerte.
Nauseas, mareos, fiebres interminables y sudores malignos aquejaban a los infectados por el gas. La inyección los curaba de todo y los dejaba con una fe inquebrantable. Pero no era fácil hacer comprender a la Unión, las bondades de la inyección, pues mucha droga fraudulenta inundaba el mercado negro del mundo. Y los expertos de la Unión, que también estaban bajo el efecto del gas de la muerte, tomaron a la inyección del doctor Ramírez como una droga más.
El estudio no era grande, tenia una extensión de 80 metros cuadrados. Las plantaciones estaban desperdigadas por toda América y así se sostenía la clandestinidad del proyecto.
Cada iniciado volvía del sueño como renacido y contaba a todos su experiencia en el paraíso. De tal modo que la fe de todos se fortalecía y formaban así un grupo fuerte aunque al principio reducido por las exigencias de la clandestinidad y el costo de cada inyección.
500 fue el primer grupo y la cifra se agrandaba día a día. Cuando algo faltaba debían esperar, así paso con el opio de Venezuela. Trabajo de los iniciados era reclutar a nueva gante para el proyecto. Los lugares preferidos eran las iglesias de Córdoba, pero también se busco en templos de otras religiones. Al final todos se convertían al catolicismo luego de la experiencia de sueño paradisíaco. Es que no cabía duda de nada.
Un nuevo atentado con gas de la muerte en Río de Janeiro, diezmo a la población. Y fue entonces que el doctor Ramírez decidió partir para allí con unas 72000 dosis y asistir algunos de los enfermos. Para ello preparo un estudio portátil en un camión. Y partió raudamente. Allí comenzó una nueva etapa del proyecto paraíso. Científicos brasileros se interesaron por el proyecto y decidieron clonarlo. Esa fue la primer extensión. Vendrían muchas más. Cuba, México y Canadá siguieron luego. España fue el lugar elegido para cruzar el atlántico. Italia vendría luego. Holanda. De esta manera la cosa se puso linda, pues había muchos puntos desde donde se podía uno aplicar la inyección.
Aún así, el proyecto paraíso, con todas sus filiales, se mantuvo en la clandestinidad. Era muy difícil combatir a los que desde una supuesta moralidad atacaban al proyecto por ser clandestino y al modo de los primeros cristianos moverse en las catacumbas. El hecho de que la inyección conteniéra sustancias prohibidas nada ayudaba. Por suerte hubo muchos que desde la fe y la bondad entendieron lo importante del proyecto. Otros solo parecían querer curarse del mal del gas de la muerte. El milagro solo llego, en principio a los que tenían fe.
De las experiencias de sueño químico, era mucho lo que se podía aprender. Sin dejar de ser pecadores, los iniciados volvían del paraíso con una bondad divina en la memoria, y si pecaban lo hacían mucho menos. Manifestaban encontrarse con familiares ya fallecidos, santos, ángeles, unicornios. La Santísima Trinidad y la Virgen Maria.
Luego se volvían todos más cristianos y el mundo se lleno de comunidades donde se leía la Biblia y se vivía según sus enseñanzas.
Todo hacia presuponer que cuando la segunda venida de Cristo, los encontraría preparados y listos para la definitiva resurrección en el paraíso.
Ahora si, comenzó el problema de querer repetir la experiencia. Solo tristeza y desesperanza les estaban deparadas a los ambiciosos. Ni ángeles ni unicornios se les aparecían en el sueño. Solo taquicardia y un sueño aterrador, como reto a su falta de fe. No se escucho de terceras veces. La fe continuaba engrandecida pese al desliz. Todos pudieron pasar.
Desde el aquí te lo prometo. Fueron los salvos. Y yo el ultimo salvo escribo esto para alegría de los lectores. La segunda venida de Jesucristo sucedió triunfalmente, como la primera. Los pecadores iniciados con la inyección ayudaron a que todo salga como se suponía que tenia que salir. Algunos experimentaron la muerte, fruto de ese pecado que los afligía. Pero todos fueron salvos y extendida eternamente fue su vida. Almas y espíritus ascendieron al paraíso. Esta vez, de una vez y para siempre.
Los que tenían vida con poco pecado y se acercaban a la virtud de ser fieles, ascendieron de cuerpo y anima. Pero así como hubo triunfos hubo también derrotas. Los agentes terroristas que atormentaron a todos con el gas de la muerte. No fueron admitidos a vivir en el Reino de Dios. Para otros el purgatorio fue la solución, otros se fueron castigados al infierno, pues estaban muertos en el pecado. La maldad fue erradicada y trasplantada al lugar del nolugar. Angélica endovenosa y por varios días, servia en el purgatorio para curar de pecado a quienes se les tenia fe, por ser esencialmente buenos. Muchos aparentes diablillos, demostraron ser capaces de metamorfosearse en pro de la salvación. De tal modo que el infierno se hizo un poco más chico. Y hasta el propio Satán temió ser curado. Todo el resto y desde aquí es un misterio de Dios, solo Él sabe como hará desaparecer al demonio, cual es el destino que tiene para él. Tal vez sea la no-existencia. Tal vez la conversión.
Por ahora lo que aquí me pongo a escribirles es el cómo se acompaño a los unicornios Killina hasta que ellos debelaron el misterio 4 años después del comienzo del proyecto Paraíso.
Otro misterio que me invade es que sucederá con el planeta tierra. Pues pese a la beligerancias entre las fuerzas del bien y las del mal, dejaron todo bastante revuelto, el planeta tiene mucho para dar, y como creación divina debería continuar. Podrá el paraíso abarcar a la tierra o ella quedara como testimonio de nuestro paso por ella.. Dios dirá.
Ahora recuerdo lo que fue casi tan fuerte como el sueño provocado por la inyección, el hecho de que curara los males provocados por el gas de la muerte. Haciendo a las personas iniciadas, inmunes a su influencia. Las victimas del gas de la muerte también pueden elegir el camino mas recto, hacia la salvación, que es difícil. El amor y la misericordia de Dios son inconmensurables.

